martes, 13 de enero de 2009

...♥




+ ¡Shh! Escucha... ¿La oyes? La música... la oigo en todas partes. En el viento, el aire... en la luz. Nos rodea. Sólo tienes que dejarte llevar. Sólo tienes que... escuchar, sentirla. La música... ese arte, armonía, sinfonía y ritmo. Esa sensación de felicidad o tristeza. Ese estímulo que nos afecta de forma improvisional, que nos ayuda, o nos echa para atrás, que nos da personalidad, que nos cuida, que nos enseña, que nos hace sentirnos inspirados. Es lo que nos hace expresar sentimientos, en diferentes circunstancias. La música me ha ayudado a crecer, vivir de ella... en cada momento tener una oportunidad de seguir cambiando, de seguir aprendiendo. Ella es mi vida. Desde pequeña me ha complacido escuchar día tras día esas canciones antiguas que escuchaba mi madre, y que si no llega a ser por ella, quizás no sería como soy. Ví que todos se apuntaban a clases de música, donde ahí podían aprender a tocar un instrumento musical... y desde entonces me enamoré. Recuerdo que ví el instrumento, el cual destapó en silencio mi nuevo amanecer, su silueta, su color, su sonido... me era encantador y ahí fue cuando me decidí por él... mi clarinete. Día tras día, aprendía y desde entonces se ha convertido en mi amor, pasión por la música. No soy persona sin ella. Sólo cuando me siento afligida por algún motivo, ella me ayuda, ella me anima y me lleva a la prosperidad. Espero que por muchos años más que pasen siga siendo la música como ahora, cada nota, cada sonido, algo especial y gigante para mí. Es cierto que a veces odio llegar tardísimo de un ensayo al cual ha asistido muy poca gente, pero sí es cierto que siempre estoy allí para aprender a tocar más, y no sentirme desplazada de algo que es tan especial para mí. Sé que yo nunca voy a fallar a lo que más amo, por mucho que digan, o critiquen. Lo sé, porque en cada nota que escucho oigo una voz hablar y que me dice contínuamente que esto es para mí, que es mi vida y no lo puedo abandonar. Para mí es tan peculiar que no importa todo lo demás, y me siento bien. Puedo decir que aún sigo compartiendo en estas noches frías de invierno, la música con mi alma, y me ciega el pensamiento de volverla a escuchar, sin duda ella me ha enseñado a amar... Por mil años más junto a ella...

http://es.youtube.com/watch?v=8XxM_7887z4

No hay comentarios: